Los abuelos lejanos escribimos y llamamos. Pero cuánta pena sentimos por estar ausentes de tus progresos, de tu castillo de arena en la playa, de tu interpretación como solista o de que en Navidad representaste el papel de María. Preguntamos. Imaginamos. Mas el momento se fue y tú sigues en marcha, haciéndote mayor, más alta, probando algo nuevo. Y vivimos demasiado lejos. Te queremos tanto. Nuestros pensamientos te acompañan en todo lo que hagas. Pero a veces desearíamos poder ir nosotros en vez de nuestros pensamientos.
Porque esta personita, me ha dado a la mejor abuela que podía pedir jamás.. me ha dado muchos años de su vida, y me ha hecho muy feliz cuando he podido disfrutarla. Te doy las gracias allá donde estés, por darme una abuela y una madre que son lo más bueno que existe en el mundo.
Te quiero muchísimo mi niña
¡¡¡TE EXTRAÑO!!!


